Para combatir la rosácea hazte con lo último de Olyan Farma, Rosaid
Este tratamiento multifactorial es la novedad para ayudar a las pieles más sensibles o que sufren este tipo de afecciones cutáneas
-
Collagen Fast Track: belleza que se siente, movimiento que se vive
El colágeno inteligente que cuida piel, cabello, uñas y articulaciones desde dentro
-
Skin Burn-out, el agotamiento cutáneo que llega con el frío y cómo frenarlo antes de que tu piel colapse
Ni seca, ni sensible: tu piel está agotada. Descubre cómo este escudo probiótico de Farma Dorsch reinicia tu piel
-
Febrero es autoamor: Eiralabs invita a convertir el cuidado propio en un ritual diario
En febrero, Eiralabs invita a convertir el autocuidado en un gesto cotidiano de amor propio, proponiendo pequeños rituales que unen bienestar, constancia y placer consciente para transformar la rutina en momentos de calma y equilibrio
-
Nuxe lanza Nuxuriance Ultra Alfa [3R]: la nueva crema antimanchas y antiedad SPF30
Una innovación con doble acción experta antimanchas y antiedad: previene, corrige y protege
-
Infarma Madrid 2026, cita clave de la farmacia europea
Ifema Madrid acogerá del 24 al 26 de marzo el mayor encuentro profesional de la oficina de farmacia en Europa
-
La Directora de I+D de Anian: el cuidado del cuero cabelludo es la nueva gran tendencia de belleza
Anian revela por qué el scalp care es clave
La rosácea es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se presenta en brotes y se localiza principalmente en la zona central del rostro. Se manifiesta en un 5,5% de población adulta, sobre todo en mujeres después de los 30 años y, normalmente, en fototipos de piel clara1.
Sus causas pueden ser diversas, influyendo tanto factores externos como el estrés, los cambios de temperatura o las radiaciones UV; como internos, tales como la predisposición genética, factores hormonales, digestivos o inmunológicos.
También existe una relación directa entre la rosácea y la presencia más elevada en la piel de un parásito microscópico denominado Demodex (Demodex Folliculorum), presente en los poros y los folículos pilosos, que contiene en su tubo digestivo la bacteria Bacillus Oleronius y que activa la respuesta inflamatoria de la piel.
Dicha enfermedad inflamatoria se presenta como un eritema en las zonas centrales del rostro como las mejillas, la nariz, los párpados, la frente y la barbilla, que se manifiesta en forma de capilares dilatados dérmicos permanentes y visibles, erupciones similares al acné o episodios transitorios de enrojecimiento de la piel. Normalmente cursa con brotes que se alternan con periodos de remisión.
La rosácea suele asociarse con el acné, que es una afección caracterizada por la inflamación de las glándulas sebáceas y la aparición de espinillas y granos; o con la cuperosis (asociada o no a la rosácea, y catalogándose en muchas ocasiones como un tipo de rosácea), que se identifica por la aparición de filamentos finos de color rojizo, principalmente en mejillas, aletas de la nariz y mentón (telangiectasias) y está relacionada con la alteración de la circulación, que en ocasiones puede derivar en una vasodilatación crónica o en rosácea si no se adoptan medidas de tratamiento preventivas.
Hay que destacar que existen cuatro tipos de rosácea y en cada una de ellas existen tres subtipos, dependiendo de la intensidad de los síntomas (leve, moderada o severa):
» Tipo 1. Eritematotelangiectásica: los síntomas principales son arañas vasculares (telangiectasias), eritema y el enrojecimiento.
» Tipo 2. Papulopustulosa: el principal problema es la aparición de pápulas y pústulas (granos con pus) y eritema.
» Tipo 3. Fimatosa: este es el grado más grave, en el que la piel presenta poros dilatados, hinchazón bulbosa nasal y engrosamiento de la piel, más común en hombres.
» Tipo 4. Ocular: aparece irritación y quemazón en los ojos, conjuntivitis, acompañada de inflamación de los párpados, dolor, fotosensibilidad...
Consciente de las necesidades de este tipo de pieles, el laboratorio Olyan farma lanza Rosaid, un tratamiento multifactorial que ayuda a controlar todos los aspectos de una piel que cursa con rosácea tales como el eritema, la irritación, el picor y el escozor, además de controlar y mantener la piel hidratada y protegida en rosáceas de tipo 1 y 2. Es un producto perfecto para el mantenimiento interbrotes y como tratamiento en los estadios iniciales.
Su completa fórmula se caracteriza por contener tres activos únicos como son la centella asiática, la alantoína y el ácido hialurónico. Su composición multifactorial le otorga una triple acción:
1. Antiinflamatoria: evitando el eritema y el enrojecimiento:
- Centella asiática: tiene acción venotónica, lo que favorece la reducción del edema subcutáneo. También posee propiedades cicatrizantes, analgésicas, antibacterianas (propionibacterium acnés) y antifúngicas. Además, su capacidad inmunomoduladora inhibe la inflamación y activa los fibroblastos.
- Alantoína: su acción antiirritante ayuda a reducir el enrojecimiento y ayuda a la renovación celular.
- Modukine: proteínas lácteas que protegen y reparan la barrera lipídica disminuyendo la inflamación de forma indirecta.
2. Antioxidante:
- Extracto de algas y pululano: contrarrestan el estrés oxidativo derivado de la inflamación y estimulan la producción de colágeno.
- Vitamina E: con acción antioxidante.
3. Hidratante y Protectora:
- Ácido hialurónico de bajo peso molecular: para conseguir una máxima hidratación.
- D-Pantenol: que repara la barrera cutánea.
- Dimeticona: con efecto emoliente, ayuda a sellar y proteger la barrera cutánea manteniendo la hidratación.
Modo de uso: aplicar mañana y noche sobre la piel limpia como mantenimiento interbrotes o cuando comience el mismo.
Según Iván Lorenzo, asesor científico de Olyan farma, "al no conocer exactamente la causa de este problema dermatológico, debemos ayudar a prevenir los brotes y tratarlos con rapidez en el inicio de los síntomas, sobre todo si la persona que padece rosácea está sometida a mucho estrés. Para realizar estos cuidados debemos evitar la ingesta de alimentos irritativos, como los picantes, evitar los cambios bruscos de temperatura, la exposición al viento y realizar actividades que propicien la reducción del estrés pueden ser acciones determinantes. Además de utilizar un mantenimiento como Rosaid entre brotes para espaciarlos al máximo y utilizarlo en los primeros síntomas como tratamiento”.
Recomendamos














